Artículo

Quién chequea a los chequeadores, el extraño caso de Reverso y Chequeado.com

Existen medios que se presentan como verificadores de hechos y datos. Sin embargo, son desprendimientos de los medios hegemónicos que, de manera solapada, consolidan a los mismos y alejan la posibilidad de una verificación externa.

Chequeado.com se autopresenta como un medio que “se dedica a la verificación del discurso público, la lucha contra la desinformación, la promoción del acceso a la información y la apertura de datos”. Por su parte Reverso tiene una meta más acotada y es la verificar información que circula en las redes sociales y mensajería referido a la elección presidencial de Argentina de 2019. La pretensión es posicionarse como autoridades de la verificación de datos (fact-check).

Chequeado.com se representa como independiente de toda influencia, una especie de autodesignado fiscal del discurso público. Mientras Reversoar.com hace explícitas sus conexiones con los medios. En ambos subyace (un tanto subrepticiamente) la idea de la autorregulación, la cual consiste en la idea que el monitoreo voluntario, en este caso de empresas generadoras de noticias sobre la calidad provista. Esta autorregulación evitaría la ineficiencia en el mercado de la información pública. Sin embargo, para Chequeado.com y Reverso no existen las noticias falsas (fake news), solo la “desinformación” y está tiene orígenes y lugares exclusivos, los políticos y las redes sociales.

Ambos medios tienen una curiosidad, en el caso de Chequeado.com no verifica las noticias de los medios de comunicación, a pesar que los incluye en el listado de discursos a verificar. El caso de Reverso es más explícito, directamente renuncia de manera expresa a verificar al contenido producido por los medios: “Los medios sólo serán objeto de chequeo en tanto reproduzcan contenido falso o engañoso originado o que haya circulado previamente en las redes sociales”.

"“Los medios sólo serán objeto de chequeo en tanto reproduzcan contenido falso o engañoso originado o que haya circulado previamente en las redes sociales”

reversoar.com

Quién chequea los chequeadores

No se trata de que la tarea de ambos medios sea irrelevante, es incompleta y un tanto manipulante porque excluye a las empresas de medios masivos de comunicación (mass media), las cuales forman parte importante del discurso público que pretenden verificar Chequeado.com y Reverso.

Es lógico que ambos medios excluyan de sus agendas a los mass-media, porque sus integrantes tienen profundas conexiones con los mismos. Y las empresas en general tienen pocos incentivos y capacidades para controlar la calidad de sus productos. El objetivo principal de la autorregulación es el de “poseer una reputación creíble de proveer bienes y servicios de alta calidad” (Núñez Errázuriz, J.), lo cual constituye un activo que maximiza los beneficios económicos.

Por lo tanto, el caso de Chequeado.com y Reversoar.com ni siquiera sería una autorregulación, el efecto es puramente reputacional. Se da por cierto que en los medios no hay falsedades, a lo sumo equivocaciones. Se trataría de una sutil propaganda que refuerza la posición hegemónica de los medios de comunicación.

En definitiva, el trabajo de estos medios es importante pero incompleto y sesgado. Se precisa de otros actores con igual grado de relevancia que verifiquen también el discurso, la agenda y el relato de los mass-media, así como el efecto en las audiencias.

El meteórico aumento presupuestario de Chequeado.com

 

Llamativo: el meteórico aumento presupuestario de Chequeado.com

Es interesante la evolución presupuestaria de Chequeado.com. En 2013 su presupuesto fue de menos un poco más de un millón de pesos; en 2019 el presupuesto alcanzó casi 46 millones de pesos. Pareciera que uno de los pocos negocios que logró crecer en Argentina es la «verificación del discurso público».

También se debe destacar la frugalidad de la Fundación La Voz Pública/Chequeado cuya sede está ubicada en Pichincha 1050 de CABA.

Finalmente se debe destacar que el mayor donante del medio en cuestión en el poderoso empresario Eduardo Elsztain, quien tiene acusaciones de corrupción en la privatización del Banco Hipotecario en 1997 y apareció en el mayor escándalo del delito de evasión fiscal conocido como los Panama Papers.

La discreta sede de la fundación La voz pública